Elvira Díaz: “La mina de Navas de Cañaveral será una auténtica ruina para nuestra comarca”

Elvira Díaz entrevista contra mina de mina de navas de Cañaveral
Elvira Díaz, en el centro de la imagen, durante una recogida de firmas contra la mina de navas de Cañaveral

Elvira Díaz es una de las activistas más relevantes del movimiento “No a la Mina de las navas de Cañaveral”, que se moviliza contra la construcción de esta mina en el norte de Cáceres, alertando sobre sus dramáticos efectos para el patrimonio natural y los pueblos de la zona. 

P.: ¿Qué puede suponer la construcción de esta mina, según el movimiento al que representas?

R.: Se planea la construcción de una mega mina. Las administraciones nos quieren acostumbrar a proyectos que no son sostenibles, ni pequeños ni compatibles con el entorno. Según el proyecto, la mina de extracción de litio ocupará 1.850 hectáreas, tendrá un consumo de agua brutal y una escombrera de 55 hectáreas. Estamos sobre el Acuífero de Galisteo que abastece a seis pueblos de esta zona. Si la mina consume los 2,7 hectómetros cúbicos de agua al año y 63 litros/segundo durante 30 años, que recoge el proyecto, seguramente lo secará. También está el problema de la contaminación por las balsas y escombreras. Lo venden como una mina sostenible y, en realidad, no lo es. Para nosotros es una auténtica ruina y un peligro para toda la comarca.

P.: Advierten que la mina no generará el empleo que se promete en la zona.

R.: Defiende el proyecto bajo el paraguas de que va a generar empleo. Desde nuestra plataforma creemos que trabajo va a dar poco. Puede que durante los años que se desmantela la dehesa de alcornocal y encinar, de trabajo durante un tiempo. Pero si dejan la dehesa desierta y contaminada, tanto en sus recursos hídricos, el suelo y el aire, qué futuro puede haber.

P.:¿Hay posibilidades de que el proyecto no se lleve a cabo? ¿En qué punto está?

R.: El proyecto de explotación se publicó el 30 de diciembre y se abrió el periodo de alegaciones. Tendremos entre mil y mil quinientas alegaciones firmadas. Estos son los apoyos ciudadanos y aparte están las alegaciones presentadas por la abogada de la Plataforma. En el proyecto se recogen muchas cosas mal hechas y es el juez quien tiene que pararlo. Nosotros seguiremos reivindicando e informando a la población en todo momento. 

Protestas mina de navas de Cañaveral

P.: Extremadura es una de las grandes reservas de naturaleza, fauna y aves de España y Europa. ¿Está en riesgo, por ejemplo, el parque nacional de Monfragüe? ¿Por qué?

R.: La naturaleza no tiene fronteras. Hacer esta mina de litio implica un grave efecto sobre la naturaleza y el medio ambiente no sólo de Extremadura, también de Andalucía. La mina se ubicará en Monfrague. Es una zona con una fauna y paisaje muy ricos. El impacto medioambiental será brutal. Con el problema del cambio climático que tenemos, hacer una obra de estas características es un retroceso en toda regla. Deberíamos conservar este patrimonio natural. La verdadera `mina´ de Extremadura es nuestro valioso patrimonio natural. Queremos prescindir de energías fósiles y parece que la solución pasa por secar toda una comarca, arrasando nuestra sierra ¿Dónde está lo sostenible y lo ecológico ahí? Tampoco sabemos el valor que tendrá el litio dentro de una década. Es anteponer una falsa economía a la vida y el futuro de nuestro entorno. Estamos en una zona despoblada y con la mina se despoblará mucho más.

P.: También representas con tu activismo la lucha de las mujeres rurales y sus derechos. ¿Cuáles son los principales problemas de la mujer en el mundo rural, en tu opinión?

R.: Principalmente, el problema de las mujeres rurales es la falta de trabajo. Y este proyecto no va a beneficiar en nada el empleo femenino. El escaso empleo que se genere será muy especializado y, en todo caso, masculino.

P.: Se habla mucho de la España Vaciada, pero ¿se le dan soluciones?

R.: A la España vaciada no se le dan soluciones. Se proyecta la mina con la escusa de que va a crear empleo pero, antes de ello, nos contaminará el agua, el aire y el suelo ¿Qué vida nos va a dar? El proyecto tendrá unas consecuencias muy graves y, aun desconocemos mucha información. Es la transparencia de la que hablan nuestras Administraciones.

P.: ¿Cuándo se iniciará la construcción?

R.: No lo sabemos. El 15 de marzo cumple el periodo de alegaciones y, a partir de ahí, desconocemos que pasará. Tenemos la esperanza de que se paralice el proyecto. El trabajo que hacemos en nuestra plataforma está contribuyendo a visibilizar estos riesgos y los efectos tan perjudiciales para nuestro entorno.

P.: ¿Cómo se podría combatir el alto riesgo de despoblación de los pueblos en favor de los grandes núcleos habitados y las grandes ciudades?

R.: La despoblación se podría combatir aprovechando los recursos naturales de forma sostenible. Aquí se produce mucho pero no se transforma.  Teníamos unos baños que dejaron de explotarse hace veinte años y se podría haber creado un Balneario. También pasa el camino de Santiago y con la mina, seguramente, se perderá ese tránsito de personas. Se está desmantelando el sector servicios, tan importante para nuestros mayores. Si se pusieran en marcha estos servicios tendríamos más oportunidades de empleo y vida en nuestros pueblos.  

P.: ¿Qué se está perdiendo en la cultura de los pueblos extremeños con el fallecimiento de generaciones enteras de hombres y mujeres vinculados a esta tierra?

R.: Este problema afecta a Extremadura, Andalucía y otras zonas. Hemos llegado hasta aquí gracias al esfuerzo de nuestros mayores, que tenían pocos recursos, pero con su trabajo y sabiduría popular, fueron capaces de mantener un ecosistema en equilibrio. Por el contrario, nosotros arrasamos 3.000 encinas en una semana. Eso era impensable en generaciones anteriores. Toda esa cultura ambiental y el cuidado de la naturaleza con mimo, nos ha ayudado y lo estamos destruyendo. Y la solución que le damos al problema es peor. No haber aprovechado esa sabiduría nos va a pasar factura, lo estamos viendo con el cambio climático.

P.:  Usted procede de una familia de visionarios en la tierra y en la industria en la zona donde vive, el Valle del Alagón, con los pueblos de Torrejoncillo y Portaje en el centro de su vida. ¿Piensa en cómo la generación actual puede mantener el legado que dejaron sus mayores?

R.: Tenemos que proteger nuestro patrimonio natural. Es el reto que tenemos para que las futuras generaciones disfruten de esa riqueza y sigan teniendo oportunidades en nuestras zonas rurales.

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